La malaria avanza sin frenos

30/11/2017 CAT1, CAT2, CAT3, CAT4, CAT5 0

En el Centro de Estudios sobre Malaria, la antigua Escuela de Malariología que dirigía el legendario Arnoldo Gabaldón ­el médico que encabezó la campaña que permitió que Venezuela erradicara la epidemia en los años sesenta­, el investigador Oscar Noya intenta multiplicarse para atender lo que se ha convertido en una avalancha diaria de pacientes.

El pequeño edificio, situado en las adyacencias de la Universidad Central de Venezuela, recibe a diario al menos 24 casos de paludismo, como también se conoce la enfermedad que transmite el mosquito anófeles. No hace mucho, esa era la cantidad de pacientes que atendían allí en todo un año, recuerda Noya, profesor del Instituto de Medicina Tropical de la UCV que presta servicios ad honorem para esa dependencia del Ministerio de Salud desde hace 27 años.

La mayoría de los pacientes que acuden a buscar tratamiento vienen del estado Bolívar, donde se ha hecho una tarea titánica conseguir los fármacos que deberían administrarse para atajar la parasitosis que ataca el hígado y los glóbulos rojos. “La situación se ha vuelto extremadamente dramática porque la gente se está muriendo por falta de tratamiento”, denuncia el especialista.

Esta semana, la Asamblea Nacional decretó la emergencia sanitaria en Bolívar debido a la crisis de salud en la que la malaria desempeña un papel protagónico. De acuerdo con el documento emitido por el Parlamento, entre enero y octubre de este año se registraron 206.240 casos solamente en esa entidad. “El Estado venezolano no ha implementado las políticas adecuadas para la prevención, detección y cura del paludismo”, asegura.

“La Organización Panamericana de la Salud ha alertado sobre el aumento de la malaria en América, pero el caso más grave es el de Venezuela, que junto con Haití fue el único país donde aumentó el número de afectados entre 2000 y 2015”, indica el diputado José Manuel Olivares, presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional.

El año pasado, según el boletín epidemiológico del Ministerio de Salud, hubo en todo el país 240.613 casos de malaria, 100.000 más que en 2015. Este año, los datos indican que hay un incremento de 63% en esa cifra, lo que según las proyecciones de expertos se traducirá en más de 400.000 casos a finales de año, aunque en realidad la proyección se queda corta, pues se basa en números que no toman en cuenta las recaídas, que pueden darse en un paciente múltiples veces sobre todo en un medio en el que escasean los medicamentos, afirma el ex ministro de Sanidad José Félix Oletta. Además, persiste el silencio sobre la epidemia, porque no se han divulgado los datos oficiales de 2017.

“Estimamos que solamente por Plasmodium vivax (una de los tres especies del parásito de la malaria que circulan en Venezuela) deben haber ocurrido este año 100.000 recaídas”, alerta. Notificar estos incidentes debería ser un punto crítico en la estrategia contra la epidemia, coincide la directora del Observatorio Venezolano de la Salud, Marianella Herrera.

“Los médicos de Bolívar refieren episodios de personas que han sufrido decenas de reinfestaciones, en un caso hasta 37 veces. Si eso lo contabilizas como un solo caso, no sabes realmente cuántas dosis de tratamiento requieres”